Estudiantes de Ingeniería Industrial diseñan novedosas soluciones en concurso “48 horas para innovar”

Nov
25
2016
En el torneo, organizado por la Universidad de Lorraine (Francia), y que se desarrolla de manera simultánea en distintos países, estudiantes del Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Santiago de Chile, y de la carrera Ingeniería Civil Industrial de la U. Andrés Bello (sede Viña del Mar), demostraron sus habilidades en creatividad, liderazgo y trabajo en equipo. La organización de la sede chilena de la competencia estuvo a cargo del Laboratorio de Emprendimiento e Innovación del Departamento de Ingeniería Industrial, unidad que promueve concursos de esta naturaleza entre los estudiantes.

En una nueva versión del concurso internacional “48 horas para innovar”, organizado por L'école Nationale Supérieure en Génie des Systèmes et de l'innovation (ENSGSI) de la Universidad de Lorraine (Nancy), junto a otras entidades francesas, y por el Laboratorio de Emprendimiento e Innovación del Departamento de Ingeniería Industrial (LEIND) de la U. de Santiago de Chile, estudiantes chilenos de nuestra Universidad  y de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, lograron desarrollar novedosas soluciones a dos problemas presentados por distintas empresas europeas.

Por una parte, la multinacional francesa de materiales deportivos Decathlon planteó como tema para el concurso imaginar un nuevo concepto del producto The Kage, un arco que se despliega solo y que puede ser usado para jugar fútbol o para otras disciplinas. En tanto, la empresa de capacitación en línea UNOW instó a los participantes a imaginar las capacitaciones laborales del futuro vía e-learning.  

A partir de esos desafíos, los participantes se organizaron en grupos y trabajaron durante dos días en el Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Santiago de Chile  en torno al diseño, desarrollo, factibilidad y presentación de sus ideas. El resultado fue un conjunto de muy buenas innovaciones, lo que dificultó en parte el trabajo del jurado del concurso, que estuvo integrado por el Dr. Mauricio Camargo, académico e investigador de la U. de Lorraine; el Dr. Miguel Alfaro, director del Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Santiago de Chile; y Cristián Cuevas, subdirector de Armonización Curricular y Postgrados Tecnológicos del proyecto Ingeniería 2030.

Finalmente,  por la calidad de la innovación de sus propuestas y el trabajo empeñado, resultaron ganadores los grupos UNOW 3, integrado por Felipe Muñoz, de la U. de Santiago de Chile; Francisco Fuentes, Marla Moraga, Rosa Sandoval y Francisco Young, de de la U. Andrés Bello; y el grupo Usach DEC 4, integrado por Tamara Macaya, de la U. de Santiago de Chile, y Cristóbal Ríos, Manuel Rojas, y Siomara Arredondo, de la U. Andrés Bello.

Los estudiantes ganadores valoraron la oportunidad de concursar y de enfrentarse a problemas reales de importantes empresas internacionales. Para Tamara Macaya, estudiante de Ingeniería de Ejecución Industrial de la U. de Santiago, lo atractivo del torneo” fue la idea de innovar, la idea  de cambiar algo, de tener un nuevo producto a partir de ideas simples, darle nuevas funcionalidades”, precisó.

La estudiante del Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Santiago sostuvo que concursar “fue jugar al ensayo y error, tener esa libertad de variar y tener una gama tremenda de ideas. Me sirvió mucho el trabajo en equipo”, agregó.

En la misma línea, el estudiante Cristóbal Ríos, de la U. Andrés Bello, enfatizó que el concurso “fomenta la creatividad y el trabajo en equipo, a probar y equivocarse, que es lo más importante para aprender”, señaló.

Por su parte, los estudiantes Marla Moraga y Francisco Fuentes, de Ingeniería Civil Industrial de la U. Andrés Bello, valoraron la experiencia de trabajar en equipo y llevar a cabo una idea que se puede llevar a cabo en la realidad. “Nos interesó mucho el tema y quisimos llevar a cabo nuestra idea porque consideramos que es muy buena”, comentó Marla Moraga.

En esta perspectiva, los estudiantes ganadores del tema UNOW expresaron su deseo de materializar su innovación, que consiste en un visor 3D para apoyar las clases a distancia on line. “Podríamos cambiar todo el sistema de estudios que tenemos, sería un salto tecnológico para nuestro país”, aseguró Felipe Fuentes.

Por tratarse de un concurso internacional, los estudiantes chilenos tuvieron la oportunidad de interactuar en el segundo día de trabajo, vía video conferencia, con los estudiantes de Francia, quienes estaban trabajando en los mismos desafíos planteados por Decathlon y UNOW.

"Esta interacción da una apertura a nuestros estudiantes para contrastar sus propuestas con otras culturas. Este tipo de intercambios permite mostrar de forma más elocuente a los estudiantes que en términos de creatividad no hay mucha diferencia con los otros países", indicó el Dr. Daniel Gálvez, director del Laboratorio de Emprendimiento e Innovación del Departamento de Ingeniería Industrial, unidad que promueve y organiza actividades de formación y concursos de innovación en la Universidad.

Fructífera colaboración franco chilena

Quien siguió con atención cada una de las presentaciones de las innovaciones de los estudiantes chilenos fue el Dr. Mauricio Camargo,  académico de L'école Nationale Supérieure en Génie des Systèmes et de l'innovation (ENSGSI) de la Universidad de Lorraine, quien viaja todos los años a coordinar el concurso en nuestro país.

El investigador alabó la calidad del trabajo de los futuros ingenieros y puso de relieve el resultado de la alianza entre su universidad y el Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Santiago de Chile.

“Ya empezamos a ver el resultado de la colaboración (entre universidades), que lleva ya varios años. Tenemos colaboración en el ciclo de ingeniería, en el master y en el doctorado. Esto va creando una comunidad y esto se traduce en que cada año vemos trabajos de mejor calidad (en el concurso)”, expresó el Dr. Camargo.

Para el Dr. Daniel Gálvez la versión 2016 del concurso “48 Horas para Innovar” superó las expectativas, lo que a su juicio proyecta de buena forma el trabajo futuro en este ámbito. “Eso nos motiva para seguir organizando este tipo de concursos y buscar las formas de seguir mejorándolos. Hay una motivación por la innovación y el emprendimiento, de parte de los estudiantes, que hay que saber canalizar”, concluyó.